viernes, 16 de agosto de 2013

Mes del vino en el IC Norte



Año 2013 de nuestro señor, iniciaba la noche del último viernes del mes Julio, se agotaba el mes del vino en el Megamarket IC Norte de la ciudad de Santa Cruz, en esta ocasión quien escribe había tenido el honor de ser el anfitrión de la fiesta vitivinícola que desde hace tres años se viene replicando ininterrumpidamente. 

De principio a fin de aquella mágica noche me vi en compañía de distribuidores, bodegueros, enófilos, colegas, amigos de la prensa y muchos invitados especiales, todos amantes del vino y su cultura.

 Cuatro semanas quedaban ya para la historia, el mes del vino llegaba a su conclusión y mi trabajo junto con el del quipo que me apoyo también, era la noche de clausura y todos en general nos sumergimos en agradables tertulias mientras muy a gusto catábamos y nos redimíamos con algunos de los mejores caldos que se encuentran disponibles en el portafolio de vinos del IC Norte, que no es poca cosa, ya que este recinto posee la cava más grande y surtida de Bolivia.

 Vinos importados del viejo y del nuevo mundo habían sido descorchados y disfrutados a plenitud, entre los que destacaron los vinos bolivianos varietales de altura como 1750, Campos de Solana, Kohlberg y Casa Grande que hicieron muy buena letra y dejaron bien parado a nuestro país, estoy seguro que darán mucho que hablar en los años venideros.

 Ante el ocaso de la jornada ya solo quedaba la triste despedida que se decantaba lentamente al ritmo del tango que nos exhibía una pareja de danzarines, inexorablemente el epílogo llego y se cerró el telón del mes del vino en el IC Norte, pero su cava espera paciente nuestra visita para que exploremos en ella y nos redimamos con algunos de los magníficos vinos que atesora. 


Texto: Romano Paz


 

lunes, 15 de julio de 2013

Renacer para la vid y la vida



Nunca debí haber cambiado el vino por el whisky…
He ofendido a los Dioses
He traicionado mis orígenes
He blasfemado mi nombre

 

Me he burlado de Hipócrates de Cos
He negado a Sócrates, Platón y Aristóteles
Escupí sobre el triunfo de Bacos de Diego Velázquez
Menosprecie al Museo del Prado

 

Me he enemistado con la tragedia y la comedia
He abofeteado lo apolíneo y lo dionisiaco.
Me he negado el disfrutar disfrutando.
He vilipendiado al existencialismo.

 

Por mis yerros e infamias 
Me he precipitado al último foso del inferno dantesto.
¡Oh¡ poco o nada poderoso Dionisio
¡Si algo queda en ti del Monte Olimpo¡

 

Redime este cuerpo profano
Y elévele nuevamente hacia alturas excelsas
Reinvéntame como a las vides luego del gélido invierno 
Tal cual ave Fénix que renace de sus propias cenizas.

 



 Texto: Romano Paz


viernes, 14 de junio de 2013

Vino Hipocrático: Vermouth, Alquimia y Nirvana




Afortunadamente, detrás de todo lo bueno que conocemos en este mundo, siempre hay una gran historia que contar, en este sentido espero que me acompañen a sumergirnos un poco en la alquimia que se entreteje entorno al Vermouth, bebida gratificante que nos permite rozar el nirvana o cielo.   


 A esta bebida, se le considera un vino perfumado -con hierbas aromáticas- de baja graduación alcohólica, muchos le atribuyen su origen a “Hipócrates de Cos”. Un histórico personaje griego, que afirman los historiadores vivió entre el siglo V y VI a.C., se le considera el padre de la medicina moderna y según se creé, él o un discípulo suyo redactaron el conocido “Juramente Hipocrático”, hoy ampliamente practicado por muchos galenos del globo.

Como ya es sabido, en la antigüedad se desconoce todavía el proceso de destilación, así  es que los griegos y muchas otras civilizaciones de la época, se dedicaban entre muchas otras cosas, a producir vinos mediante la fermentación del jugo de diferentes frutas. En ese contexto histórico, se dice que Hipócrates afirmaba lo siguiente; "el vino es cosa admirablemente apropiada para el hombre, tanto en el estado de salud como en el de enfermedad, si se le administra oportunamente y con justa medida, según la constitución individual". 


Es de esta manera y dada la vocación galena de nuestro personaje, que podemos especular que posiblemente Hipócrates, se encontraba tratando de atribuirle mayores propiedades medicinales a un determinado vino de uva, por lo que se  puso a macerar flores de ajenjo (planta medicinal, también llamada absenta o hierva santa)  y hojas de díctamo (planta igualmente medicinal, típica del sur de Europa, norte de África y parte de Asia), con lo que obtuvo un vino de hiervas, también conocido como “vino hipocrático”.


Ya sea que las personas lo hubiesen consumido como tónico medicinal, o como vino de hierbas, el brebaje resultante gusto y su proceso de elaboración fue trasmitido a través  generaciones enteras, hasta que fue producido de manera industrial gracias a los avances de la tecnología.


En la actualidad encontramos diversos tipos de Vermouth, estos varían según las hierbas utilizadas para su elaboración, en esta redacción nos limitaremos a definirlo como; rojo (dulce) y blanco (seco). Sus principales productores son los países mediterráneos de Francia, Italia y España, en el caso de Latinoamérica, destaca la producción de Brasil.


En España -como en muchas otras partes- se consume el Vermouth como aperitivo, es una costumbre de los ibéricos acompañarle con unas tapas en el templo de sus relaciones sociales, su bar de rutina, además si es posible, se prefiere que sea de grifo. En el continente Americano, mayormente solemos utilizar el Vermouth como base para ensamblar diferentes cocteles.