lunes, 15 de julio de 2013

Renacer para la vid y la vida



Nunca debí haber cambiado el vino por el whisky…
He ofendido a los Dioses
He traicionado mis orígenes
He blasfemado mi nombre

 

Me he burlado de Hipócrates de Cos
He negado a Sócrates, Platón y Aristóteles
Escupí sobre el triunfo de Bacos de Diego Velázquez
Menosprecie al Museo del Prado

 

Me he enemistado con la tragedia y la comedia
He abofeteado lo apolíneo y lo dionisiaco.
Me he negado el disfrutar disfrutando.
He vilipendiado al existencialismo.

 

Por mis yerros e infamias 
Me he precipitado al último foso del inferno dantesto.
¡Oh¡ poco o nada poderoso Dionisio
¡Si algo queda en ti del Monte Olimpo¡

 

Redime este cuerpo profano
Y elévele nuevamente hacia alturas excelsas
Reinvéntame como a las vides luego del gélido invierno 
Tal cual ave Fénix que renace de sus propias cenizas.

 



 Texto: Romano Paz


viernes, 14 de junio de 2013

Vino Hipocrático: Vermouth, Alquimia y Nirvana




Afortunadamente, detrás de todo lo bueno que conocemos en este mundo, siempre hay una gran historia que contar, en este sentido espero que me acompañen a sumergirnos un poco en la alquimia que se entreteje entorno al Vermouth, bebida gratificante que nos permite rozar el nirvana o cielo.   


 A esta bebida, se le considera un vino perfumado -con hierbas aromáticas- de baja graduación alcohólica, muchos le atribuyen su origen a “Hipócrates de Cos”. Un histórico personaje griego, que afirman los historiadores vivió entre el siglo V y VI a.C., se le considera el padre de la medicina moderna y según se creé, él o un discípulo suyo redactaron el conocido “Juramente Hipocrático”, hoy ampliamente practicado por muchos galenos del globo.

Como ya es sabido, en la antigüedad se desconoce todavía el proceso de destilación, así  es que los griegos y muchas otras civilizaciones de la época, se dedicaban entre muchas otras cosas, a producir vinos mediante la fermentación del jugo de diferentes frutas. En ese contexto histórico, se dice que Hipócrates afirmaba lo siguiente; "el vino es cosa admirablemente apropiada para el hombre, tanto en el estado de salud como en el de enfermedad, si se le administra oportunamente y con justa medida, según la constitución individual". 


Es de esta manera y dada la vocación galena de nuestro personaje, que podemos especular que posiblemente Hipócrates, se encontraba tratando de atribuirle mayores propiedades medicinales a un determinado vino de uva, por lo que se  puso a macerar flores de ajenjo (planta medicinal, también llamada absenta o hierva santa)  y hojas de díctamo (planta igualmente medicinal, típica del sur de Europa, norte de África y parte de Asia), con lo que obtuvo un vino de hiervas, también conocido como “vino hipocrático”.


Ya sea que las personas lo hubiesen consumido como tónico medicinal, o como vino de hierbas, el brebaje resultante gusto y su proceso de elaboración fue trasmitido a través  generaciones enteras, hasta que fue producido de manera industrial gracias a los avances de la tecnología.


En la actualidad encontramos diversos tipos de Vermouth, estos varían según las hierbas utilizadas para su elaboración, en esta redacción nos limitaremos a definirlo como; rojo (dulce) y blanco (seco). Sus principales productores son los países mediterráneos de Francia, Italia y España, en el caso de Latinoamérica, destaca la producción de Brasil.


En España -como en muchas otras partes- se consume el Vermouth como aperitivo, es una costumbre de los ibéricos acompañarle con unas tapas en el templo de sus relaciones sociales, su bar de rutina, además si es posible, se prefiere que sea de grifo. En el continente Americano, mayormente solemos utilizar el Vermouth como base para ensamblar diferentes cocteles.   

martes, 16 de abril de 2013

Vinos de Altura: Nota para la revista GOURMETRAVEL.net




Bolivia desde hace un tiempo viene madurando la idea de desarrollar la Denominación de Origen (D.O.) “Vinos de Altura”, es precisamente en esta atmósfera que se ha hecho vox populi en la red un adagio que se le atribuye a un viejo productor artesanal anónimo, quien afirmaba que los viñedos tarijeños ubicados a una altura que oscila los 2.000 m.s.n.m. estaban “más cerca del sol, más cerca de las estrellas y más cerca de Dios”. Fenómeno que más allá de la metafísica popular, tiene una explicación racional.

Más cerca del sol

La mayor parte de las vides que se cultivan en el terroir tarijeño no son intimas amigas de las precipitaciones pluviales, todo lo contrario, son eternas amantes de los rayos ultravioletas con los que son bombardeas por el invencible Dios Sol que gobierna la campiña tarijeña sin que las nubes puedan hacerle mucha sombra.

Más cerca de las estrellas


Por la noche, al tratarse de un microclima sub-andino y estar ubicado geográficamente al sur del país, cae la temperatura algunas veces de manera considerable y otras veces simplemente el aire sureño refresca la campiña lo suficiente como para que las vides se den un merecido descanso luego de haber trabajado arduamente durante la extensa jornada soleada, letargo que es vigilado por el mismísimo firmamento, quien se encarga de auspiciar un proceso de maduración lenta que permite a los productores obtener vides mucho más ricas en aromas, matices y sabores que en otras latitudes menos privilegiadas. 



Más cerca de Dios


Lo que no se puede explicar es si el productor se refería al Dios de los cristianos o a alguna deidad pagana del periodo previo a la colonia, sin embargo, de cierto oz digo que los potentes elixires de altura producidos en la indómita Tarixa, son capaces de redimir y elevar el espíritu de simples mortales hacia alturas excelsas.



Ver el texto en Gourmetravel.net: http://www.gourmetravel.net/vinos-de-altura

Texto: Romano Paz